Propósito de la sesión :Comparar los procesos históricos de corta y mediana duración considerando las características del absolutismo caso Francia, Inglaterra, España y Rusia.
Lectura 1 La tumultuosa vida de Iván el Terrible, el primer zar. Yegórov o. (11/10/ 2016) La tumultuosa vida de Iván el Terrible, el primer zar. Russia beyond the headlines. Recuperado dehttps://es.rbth.com/cultura/historia/2016/10/11/la-tumultuosa-vida-de-ivan-el-terrible-el-primer-zar_637691
Lectura 1 La tumultuosa vida de Iván el Terrible, el primer zar. Yegórov o. (11/10/ 2016) La tumultuosa vida de Iván el Terrible, el primer zar. Russia beyond the headlines. Recuperado dehttps://es.rbth.com/cultura/historia/2016/10/11/la-tumultuosa-vida-de-ivan-el-terrible-el-primer-zar_637691
Lectura 2 Un monumento dedicado a Iván el Terrible inaugurado en Rusia RUS.MOSCÚ (14/10/2016) Un monumento dedicado a Iván el Terrible
inaugurado en Rusia. La información .com
Recuperada de http://www.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/monumentos-y-patrimonio-nacional/monumento-Ivan-Terrible-inaugurado-Rusia_0_962605233.html
Lectura 3 Historia Universal. Imperio Ruso.[blog] http://mihistoriauniversal.com/edad-moderna/imperio-ruso/
Diapositivas para repasar sobre la Monarquía :https://drive.google.com/file/d/0B4lKlpssIJDYeUNUZlNsb3p4T2s/view?usp=sharing
Rúbrica de evaluación de actividad final.https://drive.google.com/file/d/0B4lKlpssIJDYMXlIODFCdUFyM2M/view?usp=sharing
Rúbrica de evaluación de actividad final.https://drive.google.com/file/d/0B4lKlpssIJDYMXlIODFCdUFyM2M/view?usp=sharing
En equipos de trabajo leer : EL ESTADO ABSOLUTO COMO PRIMER ESTADIO DEL ESTADO MODERNO
Click :https://drive.google.com/open?id=0B4lKlpssIJDYMGY4NTF0SldPR2sMonarquía Absoluta :https://drive.google.com/open?id=0B4lKlpssIJDYY1BTTzhlMEswSjQ
https://drive.google.com/open?id=0B4lKlpssIJDYUVItRXZzQ00tcFE
Para leer :
Un ejemplo de monarca
absoluto
Su sucesor también
pudo expresarlo con suma claridad: “Es sólo en mi persona donde reside el poder
soberano, cuyo carácter propio es el espíritu de consejo, de justicia y de
razón; es a mí a quien deben mis cortesanos su existencia y su autoridad; la
plenitud de su autoridad que ellos no ejercen más que en mi nombre reside
siempre en mí y no puede volverse nunca contra mí; sólo a mí pertenece el poder
legislativo sin dependencia y sin división (…)”.1
A modo de ejemplo muy
gráfica resulta una jornada de la vida de Luis XIV según la describen J. Isaac y
Alberto Malet: “Luis XIV tenía pocas ideas que le fueran propias; sólo tenía
una muy arraigada en la mente y que fue dominante en su vida. En su infancia le
habían dicho que el rey era una divinidad visible, un semidiós. El primer
modelo de escritura que le dieron para que copiara estaba concebido así: ‘Se
debe homenaje a los Reyes, ellos hacen lo que les place’. Estaba pues
convencido de que él era un ser aparte, que tenía su corona por voluntad divina
y que era por la gracia de aquél que él representaba en la tierra. De esta
idea, que casi todo el mundo admitía entonces, Luis XIV deducía dos
consecuencias. En primer lugar, como representante de Dios, debía ser dueño
absoluto, disponer libremente de los bienes, de la persona y de la vida misma
de sus súbditos, los cuales tenían el deber de obedecer ‘sin discernimiento’.
En segundo lugar, tenía la obligación de cumplir concienzudamente su oficio de
Rey (la frase es de él). Debía, en fin, trabajar y atender en todo al bien del
estado. La idea de que él era el representante de Dios, infundió a Luis XIV el
más prodigioso orgullo. Tomó por emblema un Sol resplandeciente, y de aquí el
sobrenombre de Rey del Sol. Sin temor del diablo, pretende Saint-Simón, se
hubiera hecho adorar y no habrían faltado adoradores: los cortesanos se
descubrían para atravesar su cámara vacía y, delante del lecho real o del cofre
que contenía las toallas del rey, hacían una reverencia, como en la iglesia,
delante del Tabernáculo. Organizó el culto de la majestad real, y cada uno de
los actos ordinarios de su vida diaria, como levantarse, comer, pasearse, ir de
caza, cenar y acostarse, llegó a ser un ejercicio del culto; una ceremonia
pública cuyos pormenores estaban minuciosamente fijados por un reglamento: eso
se llamaba ‘etiqueta’. Se levantaba a las ocho de la mañana, e inmediatamente
los cortesanos eran introducidos en su cámara por series, que se llamaban
entradas. A la hora de levantarse había seis entradas, al cabo de las cuales
había por lo menos unas cien personas en la real cámara. Los más favorecidos
eran admitidos desde el momento en que el rey salía de la cama y se ponía la
bata o traje de mañana; los menos favorecidos no entraban sino cuando se había
frotado las manos con una toalla en alcohol y acababa de vestirse. La etiqueta
indicaba las personas que debían presentar las diferentes prendas de vestir.
Verbigracia: la camisa, llevada en una envoltura de seda blanca, debía ser
presentada por un hijo del rey o un príncipe de sangre y sólo a falta de estos,
por el gran chambelán. La manga derecha la presentaba el sumiller de corps y la
izquierda el primer guardarropa real. El jefe del ropero ayudaba al rey a
ponerse y abrocharse el pantalón. Ya vestido el rey pasaba a su gabinete, daba
órdenes para el día y después iba a misa. Al salir de la capilla, celebraba
consejo con sus ministros hasta la una y algunas veces hasta más tarde. A la
una comía solo en su cámara; la etiqueta era tan minuciosa como para
levantarse. Cada plato lo llevaba un gentilhombre, precedido de un ujier y de un
jefe de comedor, que tres guardias de corps escoltaban con la carabina al
hombro”. 2
REFERENCIA :Alberto Malet y J Isaac, Los tiempos modernos. Versión castellana corregida por Lucas Gibbes, París, Editorial Hachette, 1922.
Documento 1
“La
máxima potestad viene de Dios. El príncipe, es ministro de Dios. Los príncipes
actúan pues como ministros de Dios y como sus lugartenientes sobre la tierra.
Es a través de ellos que Dios ejerce su Imperio. Es por ello que el trono Real
no es el trono de un hombre, sino el trono de Dios mismo. Se deduce de todo
esto que la persona de los reyes es Sagrada, y que atentar contra ellos es un
sacrilegio”.
J.B, Bossuet. “Política
deducida de las propias palabras de la Sagrada Escritura ”
Documento 2
“(…) es manifiesto que durante el tiempo en
que los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan
en condición o estado que se denomina guerra; una guerra tal que es la de todos
contra todos. Porque la GUERRA
no consiste solamente en batallar, en el acto de luchar, sino que se da durante
el lapso de tiempo en que la voluntad de luchar se manifiesta de modo suficiente
(…). En una situación semejante no existe oportunidad para la industria, ya que
su fruto es incierto;(…) y lo que es peor de todo, existe un continuo temor y
peligro de muerte violenta; y la vida del hombre es solitaria, pobre, tosca,
embrutecida y breve (…).
Para acabar con esta situación, los hombres deben
establecer un contrato para transferir los derechos de cada quien a un solo
hombre o a una asamblea de hombres los cuales pueden reducir sus voluntades a
una sola voluntad (…) el titular se denomina SOBERANO y cada uno de los que le
rodean son súbditos suyos (…)”.
Thomas Hobbes, “Leviatán, o
la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil”
Ejercicio. Responde las siguientes preguntas :
Actividad
- ¿Qué
similitudes y diferencias encuentras entre los pensamientos de Hobbes y
Bossuet sobre la Monarquía Absoluta?
- ¿Cómo
define Hobbes el estado de guerra?
- ¿Por
qué los hombres deben establecer un contrato social?
- Piensa
como sería una sociedad sin estado.
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